
Hace unas semanas en nuestro blog explicamos que como funcionan los seguros a terceros de autos. Pero, ¿Qué hacemos con los daños o perjuicios ocasionados a terceros ocasionados a consecuencia de nuestras otras propiedades o actividad profesional? Para ello siempre es interesante contratar una póliza o seguro de responsabilidad civil.
Según los artículos 1902 y 1903 del Código Civil, la responsabilidad civil es la obligación legal que tiene una persona en reparar los daños causados por acción u omisión a terceros, interviniendo culpa o negligencia por parte del causante, o por aquellas personas que de quienes debe responder.
Esta obligación tiene su origen en lo que la ley viene a llamar hechos ilícitos. Estos hechos pueden ser considerados de forma civil, por lo que, pese a que en estos casos no son merecedores de una condena penal, sí que obligan a reparar el daño causado.
Se pueden hacer múltiples clasificaciones sobre los distintos tipos de seguros de responsabilidad civil. En nuestro caso vamos a empezar con agruparlos en tres grupos principales:
Son aquellos que se encargan de cubrir la responsabilidad civil dentro del ámbito privado.
Actualmente las pólizas multirriesgo de hogar o de vehículos, tanto a terceros como a todo riesgo, ya incluyen garantías de responsabilidad civil. No obstante, existen otras pólizas de seguro de responsabilidad civil de vida privada, como los seguros de mascotas, de los que hablamos hace unas semanas.
Estos seguros están orientados para todo tipo de profesionales y tienen como objetivo cubrir las reclamaciones hechas por terceros que se han visto perjudicados por causas relativas a la actividad del profesional o de la empresa.
Dentro de los seguros de responsabilidad civil para profesionales, pueden suscribir pólizas tanto autónomos como empresas, ya que ambas figuras, en muchos casos, ejercen actividades profesionales.
Se dividen en dos principales grupos que serían las pólizas que amparan la responsabilidad civil contractual y la extracontractual.
Están pensados para proteger el patrimonio personal de directivos y de administradores, encargándose de hacer frente a las posibles reclamaciones derivadas del ejercicio de su cargo en la empresa, a consecuencia de posibles perjuicios económicos, derivados de su gestión, principalmente por dolo o actuaciones punibles, ocasionados a diferentes figuras ya sean accionistas, empleados, acreedores o clientes entre otros.
Para cualquier otra información relativa a los contratos de seguros de responsabilidad civil, les podemos asesorar mediante nuestro servicio de peritodeasegurado.com.